Nuestra solución: Tarifa al Carbono con Dividendos

¿Qué es Tarifa al Carbono con Dividendos?

Tarifa al Carbono con Dividendos es la propuesta de política creada por Ciudadanos por un Clima Vivible para internalizar los costos de la quema de combustibles a base de carbono. Es la política de que los científicos del clima y economistas por igual dicen que es el mejor primer paso para reducir la probabilidad de un cambio climático catastrófico del calentamiento global.

¿Por qué una Tarifa al Carbono con Dividendos?

Mientras los combustibles fósiles sigan siendo artificialmente baratos y rentables, su uso aumentará. La corrección de este fallo de mercado requiere su precio para dar cuenta de sus verdaderos costos sociales. Para ganar el apoyo de todos los partidos políticos, de empresas, y de consumidores, abogamos por una verdadera comparación de costos entre combustibles incluyendo cuánto emiten emisiones de gases de efecto invernadero.

¿Qué hará?

Un precio nacional al carbono, con la devolución de los ingresos al pueblo, y el ajuste fronterizo, puede hacer cuatro cosas:. Internalizar el coste social de los combustibles a base de carbono, rápidamente lograr reducciones grandes de emisiones, estimular la economía y reclutar la participación global.

Cómo funciona la tarifa al carbono con dividendos

1. Poner una tarifa incremental sobre los combustibles fósiles.

Para responder por el costo de quemar combustibles fósiles, proponemos una tarifa inicial de $15 USD por tonelada de emisiones equivalentes a CO2, que incrementa $10 USD por tonelada por año, implementada en el punto de partida (el pozo, la mina o el puerto de importación).

Responder por el costo real de las emisiones de combustibles fósiles no solo hace que las reglas del juego sean justas para todas las fuentes de energía, sino que también informa los consumidores de la real diferencia en los costos de varios combustibles al momento de decidir cual comprar.

 2. Dar 100% de las tarifas a todos los hogares cada mes.

100% de los ingresos netos de la tarifa al carbono son guardados en un Fondo Fiduciario de Tarifas al Carbono, y devueltos directamente a hogares en forma de un dividendo mensual.

Aproximadamente dos tercios de los hogares quedan a mano o reciben más que pagarían por un costo de vida más alto. Este aspecto inyectará billones en la economía, protegerá los presupuestos de familias, permitirá a hogares tomar decisiones independientes sobre su uso de energía, alentará la innovación e inversión, y creará una demanda al nivel del consumidor a productos bajos en carbono.

REMI Dividends Graph

3. Usar un ajuste fronterizo para disuadir reubicación de negocios

Tarifas de importación sobre productos importados desde países sin una tarifa al carbono, junto a reembolsos a empresas panameñas exportando a esos países, desalentará la reubicación de negocios a donde puedan emitir más CO2. Animará a otros países adoptar políticas de fijar un precio al carbono similares. Por ampliar sistemas de comercio e impuestos ya existentes, evitaremos nuevos reglamentos institucionales muy complejos.

Firmas que buscan evitar los costos de energía más altos serán desalentados de reubicar a otros países (“filtración”), porque sus bienes serán sujetos a tarifas de importación.

Es bueno para la economía y aún mejor para la gente.

Un estudio hecho por REMI (Regional Economic Models, Inc.) en los EEUU mostró que una Tarifa al Carbono con Dividendos reducirá emisiones de CO2 por un 52% bajo los niveles de 1990 dentro de 20 años, y que los ingresos reciclados crean un estímulo económico que agrega 2.8 millones de empleos a la economía. Ver el resumen del estudio REMI (4 páginas) aquí.  Ver el estudio completo (150 páginas) aquí.

Un precio estructurado e incrementando sobre las emisiones de gases de efecto invernadero enfocará planificación de negocios en optimizar sus inversiones para florecer en un mundo bajo en carbono. Además, Tarifa al Carbono con dividendos estima salvar 230.000 muertes prematuras en un período de 20 años, por la mejor calidad del aire.

REMI Saved Deaths Bar Graph PTY vers

Tarifa al Carbono con Dividendos es elegante en su simplicidad, transparente en su accesibilidad a observación pública, y clara en sus señales y beneficios.

Ver nuestro Anteproyecto de Ley aquí.

Preguntas frecuentes

¿En dónde ha funcionado?

La Columbia Británica, provincia en Canadá, es el mejor ejemplo de una política similar: un precio directo al carbono, 100% reciclado a la población en forma de créditos fiscales.  Implementaron su impuesto neutral de ingresos en 2008.  Empezó a $5/tonelada de CO2, y subió $5 por año hasta llegar a $30/tonelada, en 2014.  Y hasta ahora, todo va bien: la economía de la provincia ha crecido un poco más que el resto de Canadá, mientras su uso de combustibles fósiles ha bajado un 19% comparado con el resto del país.

El impuesto, al contrario de las expectativas, es muy popular. La adminstración que lo implementó ha sido re-eligido tres veces.  Y si el primer ministro de la provincia no logra 100% neutralidad del impuesto, pierde su salario.

La mayor diferencia entre nuestro plan y lo de Columbia Británica es que el impuesto en Columbia Británica es contrarrestado por créditos fiscales y no por dividendos directos a los residentes. En Panamá, solo un 25% de la población paga impuestos afuera del ITBMS, así que créditos fiscales no beneficiarán a muchos. Además, el ITBMS, el impuesto que todos sí pagamos, es un impuesto regresisivo, es decir que las personas pobres pagan un porcentaje mucho más alto de sus ingresos de lo que pagan las personas ricas. Los dividendos de nuestra propuesta ayudan contrarrestar esa regresividad, porqué son más progresivas: dando a cada individuo una cantidad equitativa. Como gente pobre suelen comprar menos productos intensivos en carbono, su dividendo cubrirá sus costos.  La gente con muchos recursos económicos suelen comprar muchas más cosas, así que su huella de carbono es más grande.  Siempre pueden eligir minimizar su impacto climático, y así su dividendo cubrirá más.

¿En serio? ¿Otro impuesto?

Nuestro plan podrá ser considerado como un dividendo social de carbono: una recompensa a todos nosotros por los costos que pagamos debido a los daños que nos hacen los combustibles fósiles.  Cancer, asma, pérdidas de casas y cultivaciones, pérdidas de vidas…todos estamos sufriendo por el uso de esa clase de energía.  Ya merecemos algo mejor.

Para poder realizar ese dividendo social, recaudaremos fondos de las mismas fuentes del daño, según la cantidad de daño que causan.  Si una fuente emite más gases de efecto invernadero, la tarifa será más alta. Si emite menos, la tarifa será menos.  Es justo, lógico, y sensible.

Todos pagamos y todos beneficiamos.  Gravaremos a lo que no queremos, y cambiaremos los incentivos de todos.  Contaminar no debe ser gratis.

¿Qué tanto subirían los precios?

El mejor ejemplo sería la gasolina. Un incremento de $1 balboa por tonelada en la tarifa al carbono sería igual a un centavo en el precio de la gasolina por galón (0,26 centavos por litro). De modo que si la tarifa al carbono empieza con $15 balboas por tonelada, la gasolina subiría a 15 centavos por galón (4 centavos por litro) de gasolina para el primer año y 10 centavos por galón (2,64 centavos por litro) cada año en adelante.

Este plan es para países ya desarollados. ¿Cómo funcionaría en Panamá?

Según economistas, las consideraciones claves para países en desarrollo son (1) capacidad institucional débil y (2) corrupción. La administración de Tarifa al Carbono con Dividendos requiere menos recursos que otras formas de fijar un precio al carbono, y es mucho más transparente. Este plan es lo más apto para países en desarollo, donde simplicidad y transparencia son críticas.

El estudio de REMI (Regional Economic Models, Inc.) en los EEUU, mostró que los dos tercios de la población con menos recursos beneficiarán con nuestro plan. Es decir que los dividendos que recibirán igual o aún más en sus dividendos que lo que pagarán por la subida del costo de vida debido a la tarifa. Generalizando esos resultados a Panamá, que tiene un nivel económico más bajo pero todavía tiene un consumo per capita de combustible fósiles a la par con Boston y Europa, creemos que el ciudadano promedio de Panamá tiene más por ganar que el ciudadano promedio de los EEUU.

 

La economía panameña no es suficiente flexible.

Inversionistas nacionales tanto como extranjeros serán atraídos por las nuevas oportunidades que ofrece una política tan clara como Tarifa al Carbono con Dividendos.  En el nuevo ambiente político y económico después del Acuerdo de París, un país será evaluado por su compromiso a una estrategia climática: los países que están preparados para el futuro, con planes inteligentes, transparentes, y justos, serán favorecidos por los inversionistas y las instituciones financieras mundiales.

¿Por qué no usar el dinero en programas ambientales?

Si bien pareciera que esta idea puede matar dos pájaros de un sólo tiro, estudios económicos demuestran que los subsidios no terminan siendo tan beneficiosos como quisiésemos. Adicionalmente, la transparencia es la característica más importante para poder ganar confianza y apoyo del público. Los programas suelen terminar perdiendo el rastro del dinero.

¿No sería mejor enfocarnos en reforestación?

¡Es cierto que estamos de acuerdo con la reforestación! Saboreamos nuestros bosques, y los necesitamos como un almacén de carbono vivo.  A la misma vez, tenemos confianza en nuestra habilidad de hacer todo lo posible para abordar el cambio climático.  Podemos mitigar nuestras emisiones, la causa principal de calentamiento global.  Mientras seguimos contaminando, tendremos más para limpiar.

Desforestación es un problema muy complejo y pararlo requiere programas  costosos de monitoreo y enforzamiento de reglas.  Mientras, un simple precio incremental al punto de partida de combustibles fósiles y devuelto 100% a la población panameña, cambiará la base de la economía energética y nos ayudará a contaminar menos.  Y así nuestros esfuerzos en la reforestación tendrán aún mayor impacto.

La gente seguirán usando mucha energía, ¿no? No hay incentivo para concientizar la población.

Estudios económicos muestran que en general, cuando familias de bajos y medios ingresos reciben dinero, lo gastan primeramente en comida, y segundamente en la salud.  Esas no son cosas altas en carbono. Además, el incentivo existirá sin pensarlo, porqué los costos externos de los combustibles estarán adentro de todos los precios de todos los productos.  Como todos buscamos los precios mas bajos,  el consumidor eligirá productos bajos en carbono naturalmente.  Mientras que el incentivo para los inversionistas será fuerte, porque sabrán el futuro de la tarifa. Podrán predicir y planificar sus negocios.

¿Las personas no se volverían perezosas si le damos dinero gratuitamente?

Todos estarán recibiendo la misma cantidad de dinero: 1 porción por adulto y media porción por niño o niña, con un máximo de dos niños por familia. De esta manera nadie estará recibiendo ningún beneficio adicional: todos recibimos lo mismo. Aquellos que viven un estilo de vida bajo en carbono, recibirán más en su dividendos que lo que gastarán en costos de vida más altos.

¿Y qué del Acuerdo de París?

Felicitamos a nuestro gobierno y los otros gobiernos mundiales por el esfuerzo y liderazgo que han mostrado para lograr el Acuerdo de París. Nuestra propuesta es algo que se agrega a los otros planes ya en camino. Es cierto que hay mucho por hacer para abordar el calentamiento global. Tarifa al carbono con dividendos es algo que hará todas las otras cosas que necesitamos hacer mas fáciles, rápidas y baratas.

¿Cómo lo lograremos?

Ciudadanos como tú lo dicen a sus diputados, familia, amigos, colegas, y empresarios locales. Ciudadanos como tú lo hacen obvio que sus diputados tienen el apoyo político de sus electores. Que el pueblo panameño ya quiere cobrar el verdadero costo de los hidrocarburos, para hacer la transición ya a una economía baja en carbono. Así cumpliremos con el Acuerdo de París, crearemos empleos, atraeremos inversionistas, mejoraremos nuestra salud y dejaremos un mundo sano para nuestros hijos.